Por: Patricia Abreu – Facilitadora Sistémica – Constelaciones Familiares

Patricia Abreu
Soy Patricia Abreu. Me formé como Administradora de Empresas en la Universidade Federal de Santa Catarina (UFSC), Brasil, y hoy soy Facilitadora Sistémica, formada en Constelaciones Familiares.
Durante años mi vida giró en torno a números, objetivos y resultados. Llegué a ser Gerente Financiera de una empresa multinacional alemana, un lugar que me enseñó mucho sobre responsabilidad, liderazgo y exigencia.
Hoy vivo otra realidad: llevo adelante una empresa familiar junto a mi marido y mi hija. Y en el medio de esos dos mundos apareció un tercero, que terminó dándoles sentido a todos los demás.
Mi camino no fue en línea recta. Fue un recorrido de lugares.
De los números a las personas
En el mundo corporativo aprendí que casi todo se puede medir. Pero también descubrí que había cosas que no aparecían en ningún informe: lo que cada persona traía consigo, los vínculos, los cansancios, las historias que se repetían una y otra vez.
Cuando pasé a la empresa familiar, esa pregunta se volvió todavía más personal. Ser esposa y socia, madre y compañera de trabajo, me llevó a preguntarme desde qué lugar me estaba relacionando en cada momento.
Fue ahí que llegué a las Constelaciones Familiares.

Un camino que empezó por mí
Lo transito desde 2021. Pero antes que una profesión, fue un trabajo personal. Me permitió mirar mi propia historia, a mis padres y a mi familia de origen con otros ojos: con menos juicio y más gratitud.
Comprendí que nadie llega solo a ningún lugar. Que antes de ser profesionales, parejas, madres o padres, fuimos hijos, y que traemos con nosotros mucho más de lo que creemos.
No dejamos nuestra historia en la puerta: la llevamos a nuestra pareja, a nuestra casa y a nuestro trabajo.
Lo que hago hoy
Hoy acompaño a personas que sienten que algo se repite en su vida y no saben por qué: en la pareja, en la relación con sus padres o sus hijos, en el trabajo o con el dinero. Personas que cargan con más de lo que les corresponde, o que sienten que todavía no encontraron su lugar.
Mi trabajo no consiste en dar respuestas ni en decirle a nadie qué hacer. Consiste en ayudar a mirar. A veces, cuando algo que estaba oculto se hace visible, la persona puede ocupar su lugar con más liviandad y seguir adelante con más fuerza.
Es una mirada que no reemplaza otros acompañamientos, como el psicológico o el médico, sino que suma una manera diferente de ver.
Dos mundos que se encuentran
Quizás alguien se pregunte qué tiene que ver una administradora de empresas con las constelaciones. Para mí, mucho: las dos miran sistemas. Una mira estructuras, procesos y resultados. La otra mira a las personas y los vínculos que sostienen todo eso.
Mi experiencia en el mundo corporativo y en la empresa familiar me da un lenguaje concreto, cercano a la vida cotidiana de quien trabaja, emprende o sostiene una familia. La mirada sistémica me da la profundidad para ver lo que no está a simple vista.
Detrás de cada empresa, de cada pareja y de cada familia hay personas. Y las personas pertenecemos a sistemas.
Hoy elijo integrar todo mi recorrido. Y desde estas páginas quiero compartir esa mirada con ustedes, invitándolos cada vez a hacerse una pregunta sencilla y profunda a la vez:
¿Qué lugar estoy ocupando hoy?








































