Despedida emotiva y balance institucional
En el marco del aniversario por la fundación de la Confederación Helvética, la Embajada de Suiza en la Argentina llevó a cabo, el pasado viernes 01 de agosto, su tradicional celebración en el Palacio San Miguel. La edición 2025 del evento estuvo marcada por una fuerte carga emocional: fue la última encabezada por el embajador Hans-Ruedi Bortis, quien se retirará de la actividad diplomática en noviembre.
La recepción comenzó pasado el mediodía y se extendió hasta bien entrada la tarde, con una nutrida concurrencia compuesta por miembros del cuerpo diplomático, referentes del ámbito empresarial y cultural, autoridades argentinas y representantes de las colectividades suizas del interior del país.
Al ingreso, los invitados recibieron un prendedor con la bandera suiza, un gesto que marcó el tono cálido y familiar del encuentro. El menú combinó sabores típicos de ambas naciones: empanadas y sándwiches de carne convivieron con raclette suiza servida en vivo por el equipo de “Je suis raclette”, en uno de los espacios destacados del histórico edificio porteño.
Durante la ceremonia central, el embajador Bortis, acompañado por su esposa Mónica Lofruscio, ofició de anfitrión y pronunció un discurso en el que repasó la historia de la Confederación y puso el foco en la estabilidad institucional de Suiza. “Nuestro sistema colegiado asegura más del 70 % de representación ciudadana. Eso da paz y prosperidad”, expresó.
También destacó los vínculos históricos entre Suiza y Argentina, que datan de 1834 con la creación del primer consulado comercial honorario, y recordó la inmigración masiva del siglo XIX que dio origen a colonias agrícolas en Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos. “Los suizos pusieron las bases del granero del mundo”, afirmó.
La emoción se hizo presente cuando Bortis, visiblemente conmovido, confirmó que se trataba de su última celebración oficial en el país. “Después de ocho años en dos etapas, esta será nuestra última fiesta nacional en la Argentina”, dijo. Una pausa para beber agua fue necesaria antes de continuar con palabras de agradecimiento a su equipo, a los presentes y especialmente a su esposa: “Compartimos experiencias inolvidables y nos llevamos en el corazón todo lo vivido”.
El diplomático anunció que continuará vinculado a la Argentina a través de proyectos personales, como la fundación que lleva el nombre de su esposa, y bromeó al señalar que sus hijos “ya hablan porteño”.
En el transcurso del acto, María Rosa Zenklusen (Federación de Asociaciones Suizas) y Mabel Gay (entidades valesianas) entregaron un reconocimiento al embajador en agradecimiento a su trabajo con la colectividad suiza en el país. A su vez, un grupo de cantoneras llegadas desde San Jerónimo Norte interpretó el himno nacional suizo ataviadas con trajes típicos de Berna, Argovia y Valais.
La jornada contó con la presencia del embajador de Alemania, Dieter Lamlé; la ex canciller argentina Diana Mondino; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun; la presidenta de la ONG Kids on the Move, Rachel Rutherford; la gerente de la Cámara de Comercio Suizo Argentina, María Silvia Avalo; el diputado nacional Fernando Iglesias, y Cornelia Schmidt-Liermann, directora del Comité de Asuntos Europeos del CARI, entre otros invitados destacados.
Asimismo, participaron más de 70 empresas suizas con presencia en Argentina —muchas de ellas con más de un siglo de trayectoria— y representantes de la Cámara de Comercio Suizo Argentina, que contó con un espacio institucional para difundir sus actividades.